jueves, 31 de marzo de 2011

Nos queda tu sonrisa

Ayer despedimos a Fany. Tras una larga, pero a su vez escondida enfermedad, nos dejaste para subir al cielo. No sé si lo sabes, pero allí es donde te esperan todos cuantos te precedieron. No sé si lo sabe tu querido Ricardo, pero allí es donde estás guardándole un sitio. No sé si lo saben tus hijos, pero allí es donde volverán a abrazarte. Querida Fany, muchos son los años que hace que te conocí. Tuve la suerte de disfrutar de tus bromas, de tus alegrías, de tu sonrisa. Ahora eso es lo único que nos queda: tus hijos y tu sonrisa. Que Dios te acoja en su seno.
(Dedicado a Fany, que pasó al Padre el 30 de marzo de 2011. D.E.P.)

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Los educadores


Ayer tarde mi hijo David tuvo a bien invitarme a su fiesta de Navidad del cole.

En absoluto me gusta este tipo de eventos. De hecho, cada vez que pienso en aglomeraciones de gentes, niños, fotos, etc... se me ponen los pelos de punta.
Pero ayer por la tarde noche fui, porque el pobre estaba muy ilusionado. Y fijaros qué cosa, me gustó bastante, más bien me gustó muchísimo. Disfruté como un enano.

Es increíble la labor que a diario y de forma callada, abnegada y discreta realizan los educadores.
Alabo esa forma, paciencia, serenidad, don de palabra y cariño con que los maestros y maestras tratan a nuestros hijos.
Porque para lidiar con 20 ó 30 críos de 3, 4 y 5 años hay que tener todos esos dones y otros muchos más.
Y además los críos obedecen, aprenden y acaban queriéndoles muchísimo.

Normalmente yo sólo suelo lidiar con 7 niños y, la verdad es que, la paciencia y la serenidad no son precisamente las virtudes más fuertes que Dios me haya concedido.
Y sin embargo esta gente fijaros cómo los tratan. Es admirable.
Y no sólo porque estén en público y tengan que actuar y poner bonitas y sonrientes caras ante nosotros sus padres. Cuando ves las fotos que durante cada día del año van haciéndose en el cole con los críos, sus rostros reflejan esa misma paz y alegría, por cierto, palabras bellísimas que en estas fechas se repiten una y otra vez y que, por desgracia, pierden todo su verdadero sentido.

El espectáculo de ayer fue precioso, pero detrás del telón, en bambalinas, estaban todos ellos animando y disfrutando de ver el fruto de esa su encomiable y nada despreciable labor cotidiana.

En fin, queridos educadores, mis queridos Antonio, Lola, Pepa, Carmen, Manolo, Mariví..., y todos esos a los que os veo cada día pero no conozco vuestro nombre: TENÉIS UNA MADERA ESPECIAL. No sois del todo conscientes de la gran labor que realizáis en favor de nuestras familias.

Que Dios os bendiga a todos, os conserve esos bellísimos dones y ¡¡FELIZ NAVIDAD!!

jueves, 16 de diciembre de 2010

Mentiras arriesgadas


Sí amigos, ya sé que es el título de una divertida comedia protagonizada por Arnold Schwarzenegger.
Mas no se trata en este momento de hacer críticas cinematográficas (en tanto que el citado filme ya cuenta con unos pocos años), sino de comentar, simplemente comentar y compartir con vosotros, ciertas mentiras bien arriesgadas y no poco dañinas que desde hace tiempo vulneran ciertos aspectos de mi existencia.

En la empresa se nos habla de crisis, y siempre lo dicen aquellos y aquellas que, bien acomodados en sus lujosas moradas y paseándose en sus imponentes coches, lloran y lloran porque no tienen más aún de lo que ya han robado.

Se nos dice también que no hay dinero para pagar los sueldos completos y, sin embargo, se sigue malgastando el tiempo y el dinero en interminables comidas, viajes a tierras exóticas para no se sabe muy bien qué tipos de negocios, publicidad en ciertos eventos sociales y deportivos, y bla, bla, bla.... (y esto es para que se quejen los funcionarios).

Se lamentan las altas esferas (y eso es por ponerles un nombre) porque no hay para repartir beneficios, claro, porque no los hay, pero sólo para los que "trabajan", porque para los que no trabajan, es decir, para los que sólo cobran, sí que hay primas millonarias.

Y ya que de esferas va la cosa, si ya es incómodo tener siempre a tu lado al jefe, imaginaros lo que es trabajar rodeado de todos ellos y, para colmo, no tener un solo compañero.
¡Ay qué triste es eso!
¡Cuán triste resultar llevar ya para tres años pensando cada día en que te despiden por capricho!
¡Qué desagradable es pasar casi todo tu tiempo rodeado de amargados treintañeros egocéntricos exentos de problemas reales y sin más preocupaciones que su posición social, su carrera profesional y su cuenta corriente!

Bien amigos, sírvanme estas líneas para desahogarme, ya que si gritase, quizá hoy no estaría siquiera trabajando.

Pero que quede bien claro, es un riesgo muy alto el que corren estos que me rodean.
Desde el cielo hay quien mira todo este espectáculo y siempre se dijo aquello de que "quien ríe el último, lo hace mejor".

Feliz Navidad a todos.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Tierra Santa


Tal día como hoy hace 2 años despertaba en casa tras aterrizar horas antes desde Tierra Santa.

Aún podía oler la fragancia de los olivos de Getsemaní, sentir el frescor de las aguas del Jordán, descansar en el silencio del Santo Sepulcro, degustar los extraordinarios sabores de las suculentas hortalizas de aquellas sobradamente bendecidas huertas, oír los sugerentes compases de bellísimas canciones hebreas, así como conmoverme por tantas y tantas vivencias que, durante diez intensísimos días, nos permitió el Señor vivir a mi esposa y a mí.

Aún quedaron muchos días en los que, cuando contemplaba los atardeceres de nuestra querida Andalucía, se me antojaba al fondo que podría seguir contemplando los bellísimos parajes de los Altos del Golam, el macizo del Monte Hermón, o incluso el impresionante Valle de Yizreel.

Siguieron semanas en los que aún seguía sintiendo el abrumador estío del inmenso y abrupto desierto de Judá, tan sólo interrumpido por los bellísimos palmerales del oasis de Jericó.

Todavía quedó grabada en mi retina la serenidad del lago Tiberiades (Mar de Galilea), las siluetas de las gacelas corriendo velozmente por el Monte Eremos (monte de las Bienaventuranzas). Incluso aún podía dejarme abrumar por la eternidad del descanso del Shabath en Jerusalem.

En fin amigos, tal día como hoy hace tan sólo 2 años, podía dejarme invadir por todos estos sentimientos pero, aún hoy sigo disfrutando de este paraíso para los sentidos.
Espero volver dentro de poco junto con toda mi familia.

Espero volver a tocar las santas piedras del Litóstrotos, dejar golpear mi frente contra el muro de occidente de la muralla de Jerusalem, sentir el agua fresca del Jordán, rezar a través de la Vía Dolorosa, volver a contemplar y a caminar por las laderas del Monte Eremos, así como tantas y tantas cosas que aquella Bendita Tierra puede ofrecernos.

viernes, 27 de agosto de 2010

Fariseísmo

Si buscamos en el Diccionario de la R.A.E. la palabra "Fariseísmo", nos conduce directamente al vocablo "Hipocresía" que, por definición es "Fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan".

Eso es lo que se me viene a la cabeza cuando ves a alguien que te dice "me alegro de verte", o bien otras cosas como "pero qué bien te veo", e incluso atrevimientos como "cada día te ves más joven", y cosas por el estilo.

Los árabes a estas cosas las llaman algo así como "Calaf". Dicen que, cuando expresas algo que realmente no sientes o bien, cuando aseguras que harás una visita que jamás realizarás, o cuando llamarás a alguien para quedar y sabes de sobra que nunca lo harás, eso es "Calaf".

Sirvan varios ejemplos:

- ¡A ver si nos vemos un díita de éstos! (Calaf, porque lo propio es quedar directamente y no dejar que la opción se pierda en el limbo de lo inalcanzable).

- ¡Espero que me llames cuando vengas por mi ciudad! (Calaf, porque no se suele da ni el número de teléfono ni tampoco la dirección).

- ¡Ay que ver que hay veces que me acuerdo de tí! (Calaf, porque cuando uno se acuerda de alguien, lo propio es llamarle o visitarle directamente).

Pues bien, Fariseísmo, Hipocresía, Calaf... o lo que queramos que sea como se llame esta absurda cosa, eso mismo es lo que llevo todo el día viendo delante de mis narices.
¡Qué repugnancia y qué pocas ganas de seguir el juego!
Y parece que, cuando no sigues el juego, es porque eres (según te tachan) un auténtico borde, un tipo muy maleducado, un señor sin diplomacia y no sé qué otras absurdas cosas más.

Y nos pasamos la vida utilizando cosas como la educación, las sonrisas forzadas y la diplomacia para ocultar las no pocas veces crudas verdades y realidades de lo que ciertamente pensamos o sentimos.

Pues nada, como se decía en una vieja canción, "entre esos tipos y yo hay algo personal" (los que os acercáis a mi edad sabéis bien, supongo, de quién es la canción).

En fin, queridísimos amigos y lectores. Debo ser un tipo bastante poco diplomático y con bastante mal carácter pero, lo lamento enormemente, no puedo soportar las actitudes farisaicas (o hipócritas, o "calaf", o como queráis llamarlas).


martes, 24 de agosto de 2010

Justo a los dos años

Dijiste que no querías morirte sin pisar primero Tierra Santa, y así fue, pisaste aquella bendita tierra. Mas justo a los dos años nos dejaste. Fue un día 21 de agosto cuando partíamos hacia la Tierra Prometida y justo a los dos años partías hacia tu Tierra Celestial. ¡Qué gran felicidad has debido sentir al encontrarte allí con tu hijo! ¡Qué dicha tan inmensa!

Durante los años que pudimos disfrutar de tu presencia física nos enseñaste a reir, a amar, a perdonar, a escuchar, a ser pacientes en el sufrimiento, a...., en fin, todas esas cosas que sólo las personas buenas sabéis hacer.

Querido Emilio, hoy mi corazón está triste porque no puedo tocarte, ni olerte, ni oirte. Mas mi alma está feliz porque sabe que estás donde debéis estar los buenos, los santos, los de noble corazón.

Queda en nuestros corazones tu recuerdo, tus bromas, tus a veces malos humores, tu sabia terquedad, tu gratitud hacia todas las pequeñas cosas... nos quedan tu querida esposa y tus hijas.

Mi querido Emilio, siempre estarás con nosotros.

-Dedicado a Emilio Núñez Padilla
que pasó al Padre el pasado
viernes 20 de agosto de 2010
tras luchar denodadamente contra una
larga enfermedad y tras haber sufrido
la pérdida de su hijo Emilio.
Descanse en Paz-

miércoles, 16 de junio de 2010

Vergüenza ajena

Lo siento queridos amigos, pero eso es lo que hoy siento por casi todos los lados adonde miro, "vergüenza ajena":

Hoy nuestros amigos sindicalistas han dejado ver para qué sirven sus apasionadas y abnegadas gestiones en pro del bienestar de los trabajadores a quienes representan.

Hoy nuestro querido gobierno nos manda a ver el fútbol para congratularnos con victorias imaginarias (curiosamente eso mismo hacía El Caudillo para alienar a los españolitos de a pie).

Hoy nuestros futbolistas han vuelto a hacer gala de su preparación y buen hacer como estrellas galácticas del papel couché.

Hoy mis compañeros de trabajo han estado viendo el vergonzoso partido de fútbol de nuestra selección en la misma oficina, bebiendo café y coca cola, desatendiendo sus deberes primordiales para acrecentar la productividad. Una vez finalizado el mismo, se han marchado tranquilamente quedando la oficina desierta y, a los que no nos gusta tanto el fútbol, nos ha quedado la tarea que ellos han dejado pendiente.

Lo siento amigos: siento vergüenza de que alguien civilizado me identifique hoy con toda esta gentuza.